7 pasiones (o las 7 emociones internas)
En la Medicina Tradicional China (MTCh), las «siete pasiones» (七情, qī qíng) son las emociones humanas consideradas causas internas de enfermedad, en contraste con los factores climáticos externos (viento, frío, calor, humedad, etc.). La idea central es que las emociones son normales y sanas mientras se mantengan equilibradas, pero cuando son excesivas, prolongadas o reprimidas, alteran el flujo del Qi y dañan a órganos internos específicos.

Las siete son:
1. Alegría (喜, xǐ)
En exceso dispersa y relaja demasiado el Qi del Corazón, pudiendo causar insomnio, palpitaciones o incluso dificultad para concentrarse. Se asocia al Corazón.
2. Ira (怒, nù)
Hace que el Qi ascienda de forma descontrolada. Afecta al Hígado, generando dolor de cabeza, rostro rojo, tensión muscular, o problemas digestivos por «invasión» del Hígado sobre el Bazo/Estómago.
3. Preocupación o ansiedad (忧, yōu)
Bloquea y estanca el Qi, sobre todo el del Pulmón y del Bazo. Puede manifestarse como opresión en el pecho, respiración corta o fatiga.
4. Reflexión excesiva / cavilación (思, sī)
Pensar demasiado, darle vueltas a las cosas. «Anuda» el Qi y consume la energía del Bazo, causando problemas digestivos, falta de apetito y cansancio mental.
5. Tristeza (悲, bēi)
Consume y debilita el Qi, especialmente del Pulmón. Se relaciona con sensación de opresión torácica, llanto, o fatiga respiratoria.
6. Miedo (恐, kǒng)
Hace que el Qi descienda de manera brusca. Afecta al Riñón, pudiendo causar incontinencia, debilidad de rodillas o sensación de «quedarse sin piso».
7. Susto o sobresalto (惊, jīng)
Desordena el Qi de forma caótica y repentina. También afecta al Corazón y al Riñón, generando palpitaciones, insomnio o inestabilidad emocional.
Principios generales
- Cada emoción se vincula a un órgano Zang específico (Corazón, Hígado, Bazo, Pulmón, Riñón), siguiendo la teoría de los Cinco Elementos.
- No es la emoción en sí la que enferma, sino su exceso, cronicidad o represión.
- El daño puede ser bidireccional: un órgano débil puede generar tendencia a cierta emoción, y esa emoción, sostenida, puede debilitar aún más al órgano.
- El tratamiento (acupuntura, fitoterapia, Qi Gong) busca restaurar el flujo armónico del Qi y fortalecer el órgano afectado, junto con técnicas para gestionar el estado emocional.
